Si tu respuesta es si, entonces es muy probable que se trate de un Pterigión, que comúnmente es conocido como “carnosidad”

¿Qué es?
Se trata de un crecimiento fibrovascular de la conjuntiva, en ocasiones abultado con vasos sanguíneos, que crece desde la conjuntiva que recubre la parte blanca del ojo (esclera) hacia la córnea. En la mayoría de los casos se produce en sentido horizontal desde el lado nasal, pero también puede presentarse temporal o incluso en ambas zonas. En casos avanzados puede invadir la córnea en gran medida.
¿Cuáles son los síntomas?
Entre los síntomas más comunes están los siguientes y estos pueden ser mas o menos intensos dependiendo de la severidad, causando que las molestias sean más marcadas.
¿Qué lo causa?
Este crecimiento fibroso no es maligno (canceroso), pero si suele ser molesto y antiestético para la mayoría de las personas que lo padecen y si no se lleva un tratamiento y cuidados adecuados el pterigión puede ir incrementando su tamaño y los síntomas y dificultar las actividades cotidianas de la persona.

Existen varios factores que se ven involucrados en el desarrollo y crecimiento del pterigión.
¿Cómo se trata?
Dependiendo de la severidad de los síntomas y el tamaño del pterigión, el tratamiento puede ser farmacológico o quirúrgico, necesitarás una revisión pertinente con un profesional de la salud ocular para que te examine y pueda determinar el mejor tratamiento para tu caso.
También el uso de un lente solar polarizado puede ayudar a disminuir las molestias o incluso a prevenir a aquellas personas que pasan mucho tiempo expuestos a factores ambientales.
