La esclera o esclerótica es la parte blanca del ojo, una membrana gruesa que constituye la parte más externa del globo ocular, aunque en su parte anterior está cubierta por la conjuntiva. La siguiente capa por debajo de la esclera es la coroides. La esclerótica le da forma al ojo y lo protege.
Cuando esta se inflama, se enrojece, se vuelve sensible y causa dolor, se le conoce como escleritis. La inflamación de la esclera, se puede producir en el contexto de enfermedades autoinmunes o inflamatorias. La escleritis produce dolor y si no es tratada en tiempo y forma puede producir daño severo. En la mayoría de los casos la escleritis afecta a la parte anterior del ojo, por lo que también causa enrojecimiento intenso.

Existen dos tipos de escleritis:
Causas
Normalmente está asociada a enfermedades autoinmunes, puede estar relacionada con:
Síntomas
Los síntomas más comunes son los siguientes:

Por fortuna la escleritis no es muy frecuente. Afecta principalmente a personas de edad media, que es cuando más se desarrollan las enfermedades a las cuales está asociada. La escleritis requiere una valoración de carácter urgente por un oftalmólogo, para definir el diagnóstico y evaluar un tratamiento adecuado. Además, se debe realizar valoración de algunos otros posibles síntomas, ya que la inflamación ocular puede ser la primera manifestación de alguna enfermedad generalizada que requiera de valoración profunda por parte de otros especialistas de la salud.
