En algunas ocasiones podemos percibir destellos o chispas de luz en nuestro campo visual, aunque estos no sean provocados por ningún estímulo y pueden ocurrir incluso cuando tenemos los ojos cerrados.
A estas percepciones de destellos luminosos se les denomina fotopsias o fosfenos, son causadas debido a las tracciones que ejerce el humor vítreo sobre la retina, pueden ser duraderas o ser momentáneas.

Las fotopsias no son una enfermedad, sino un síntoma que suele estar asociado a algún problema en la retina. Suelen presentarse de forma imprevista e ir aumentando su frecuencia e intensidad.
Los destellos de luz en los ojos se vuelven más notables en la oscuridad o en condiciones de baja luminosidad, pero también la aparición de estos destellos puede percibirse incluso durante el día. Pueden ser más frecuentes al mover la cabeza y los ojos. También será importante evaluar su frecuencia e intensidad, hay diversos grados de fotopsias y en algunas ocasiones pueden ser graves, sobre todo si aparecen de repente y se acompañan de otros síntomas como mareos, debilidad, dolor de cabeza, visión doble o borrosa. Los pacientes que sufren de fotopsias suelen referirlas como luces parpadeantes o brillantes. Se pueden presentar también cuando hay cambios de presión arterial bruscos.
Su origen pude estar asociado a ciertas enfermedades retinianas o a condiciones neurológicas.
Algunas pueden ser:

El tratamiento consistirá en determinar y atender la condición que las está provocando. Será necesario acudir a una cita con un oftalmólogo para que practique una evaluación completa para que emita un diagnóstico certero. Para el diagnóstico es probable que el especialista realice algunos estudios y pruebas complementarias.
