Oclusión de la Arteria Central de la Retina

La retina del ojo es el tejido sensible a la luz sobre el que se proyectan las imágenes. En la retina se halla una vena central y una arteria central. Si la arteria de la retina se bloquea, se produce una condición que se conoce en oftalmología como oclusión de la arteria central de la retina. 

Esta oclusión ocurre generalmente a causa de un émbolo. Cuando la arteria se bloquea, ésta interrumpe el tránsito del flujo sanguíneo. La sangre que no puede circular se derrama en la retina e inflama la mácula. Esto puede provocar la muerte de las células nerviosas del ojo y la pérdida de visión central. 

Causas

La oclusión de la arteria de la retina puede deberse a embolia o trombosis.

Las embolias pueden provenir de:

  • Placas ateroescleróticas
  • Endocarditis
  • Grasa
  • Mixoma auricular (neoplasia endocardiaca)

La trombosis es una causa menos frecuente de oclusión de la arteria retiniana, pero se puede ver con vasculitis sistémica, tales como lupus eritematoso sistémico y arteritis de células gigantes, que es una causa importante de oclusión arterial que requiere diagnóstico y tratamiento oportuno.

La oclusión puede afectar una rama de la arteria retiniana y la arteria retiniana central.

El riesgo de accidente cerebrovascular aumenta después de la oclusión de la arteria retiniana, particularmente en las primeras semanas.

Síntomas

Cuando un paciente está atravesando un proceso de oclusión de la arteria central de la retina, suele presentar los siguientes síntomas: 

  • Pérdida importante y brusca de la visión. 
  • Visión borrosa parcial o total. 
  • La visión se puede perder por completo de forma repentina. 
  • La pérdida de visión también puede ser progresiva. 
  • Aparición de moscas volantes en el campo visual. Estas moscas también pueden tener forma de líneas, puntos o garabatos.

En ocasiones se puede presentar dolor ocular y presión muy fuerte. 

Diagnóstico

El diagnóstico se sospecha cuando un paciente presenta una pérdida de visión grave, aguda e indolora. La oftalmoscopia suele ser confirmatoria. A menudo, se realiza una angiografía con fluoresceína que muestra falta de perfusión en la arteria afectada. Sin embargo, si los pacientes se presentan con pérdida de visión monocular aguda transitoria que se cree que se debe a un evento tromboembólico, las pruebas de diagnóstico por imágenes conducen a una pérdida innecesaria de tiempo y deben diferirse si el diagnóstico es claro.

Tratamiento

La oclusión de la arteria central de la retina es una condición muy delicada. El objetivo del tratamiento es preservar la visión del paciente. Esto se puede llevar a cabo sellando la fuga de sangre en la retina para proteger la mácula. 

Cuando la oclusión de la arteria retiniana es muy grave o es revisada en forma tardía, es necesario realizar una cirugía llamada fotocoagulación panretiniana. Este procedimiento consiste en aplicar láser en varias partes cercanas a la retina. Esto ayuda a disminuir las probabilidades de sangrado y previene el incremento de la presión intraocular.

Existen otras medidas encaminadas a bajar bruscamente la presión intraocular como maniobras de presión intermitente sobre el globo o aun la punción de la cámara anterior para dar salida al acuoso y bajar bruscamente la presión, estas medidas la debe realizar el oftalmólogo exclusivamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *